sábado, 19 de septiembre de 2009

Endivias con peras caramelizadas

Con el regustillo de las espinacas con salsa Teriyaki que nos pusieron de tapa, la última vez que salí de cañas y mejores conversaciones por Granada, os paso una de mis recetas preferidas en cuanto a los agridulces de mis amores.... como la vida misma.

La transición entre el verano y el otoño, es el mejor momento para ponerse tifos de uvas, melones, manzanas o peras. Hoy me espera la pera. Blanquilla, Ercolini, Limonera, Conference, Italiana, ... que distintas y que ricas. La caramelizaremos con una combinación de vinagres que luego se puede también utilizar en ensaladas (la escarola y el gorgonzolla le van que ni pintados), tostas o como aderezo.

Ingredientes
-5 c.s. Vinagre de sidra de manzana
-5 c.s. Vinagre de módena
-5 c.s. Azúcar
-2 Peras Conference
-2/3 Endivias
-Paté

Elaboración
Empezamos pelando la peras. Las descorazonamos y luego las vamos fileteando muy finas. Yo personalmente voy sacando tiras de pera de cada cuarto sin corazón, pero eso ya lo dejo a vuestro gusto. El tipo de pera a utilizar puede ser o la Conference o la Blanquilla y es mejor que no esten muy maduras, porque si no os costará mucho filetearlas. En una sarten pequeña, ponemos los vinagres el azucar y la pera, a fuego lento y se va removiendo de vez en cuando. Para un par de peras medianas, pues lo dicho unas 5 cucharadas soperas de cada uno. Ah!!! Atentos al ácido acético del vinagre cuando empieza a calentarse... que te da un colocón! así que mejor enciendes el extractor.
El proceso hasta que esté caramelizado puede tardar unos 15-20 minutejos, así que mientras tanto preparamos el resto.

Vamos separando las hojas de las endivias que después lavaremos y secaremos. El truco es ir cortando el tronco de la endivia por su base. Con cada corte tendremos un grupo de hojas sueltas. Aprovecharemos las hojas más grandes para que nos puedan servir como base y cuchara a la vez. Los corazones que nos van quedando de resto de las endivias, para otro día, que cortadas en trocitos con taquitos de jamón serrano y un yoghurt natural, nos van a hacer un apaño en otro momento como ensalada bien rica. Colocamos las hojas de endivia en un plato o bandeja, y cortaremos el paté a tiras que iremos colocando sobre cada hoja.

Que no se nos olvide el ir removiendo las peras...
Del paté no he dicho nada a propósito. Yo personalmente lo hago con paté de campaña, porque me chifla, pero cualquier paté le va bien. Los podéis encontrar en las charcuterías, de esos que vienen a granel y que te cortan un trozo están bien ricos, aunque con los que hay en el súper que vienen envasados al vacío en porciones de unos 100g también va bien. Incluso alguna Navidad lo preparamos con foie acabado de pasar por la plancha y bueno, eso ya eran palabras mayores.
El grosor de las tiras que cortéis lo dejo a vuestra elección y gusto personal, pero vamos, que se note que hay paté.

Pues ya estamos. Cuando el vinagre ya se vea caramelizado (que haga hilo al levantar la cuchara) lo retiramos del fuego y aún algo caliente se le añade a cada hoja por encima. Si se sirve así semi-caliente, está muy rico, aunque en frío tampoco desmerece mucho.

martes, 8 de septiembre de 2009

el huerto de rodri


Desde Dúrcal, el pueblo sobre el que cayó el dedo de María de los Ángeles de las Heras Ortiz en un mapa de España y pasó a llamarse Rocío Dúrcal, nos llegó ayer todo esto. Todo orgánico, que dicen los ingleses (y escoceses). Ni fertilizantes químicos, ni transgénicos, ni hostias. Agricultura ecológica garantizada. Vaya cosecha les ha salido. Te lo traen en una furgoneta, que huele a pimiento, a tomate, que huele y que sabe, que ya lo hemos probado. Tomate number one. Llega Rodri, todo sonriente, te deja esta maravilla de la naturaleza en la cocina y te alegra el día. No tengais envidia, el que quiera comprarle que se ponga en contacto a través de los comentarios. Se pueden hacer pedidos.

viernes, 26 de junio de 2009

ceviche de salmón

Mientras nos decidimos a publicar las recetas del Nohay Festival Realejo, aquí dejo una receta de lo más fresquita y sabrosa para este verano.

Ingredientes:
- Salmón descongelado
- Limón
- Cebolleta
- Aceite
- Vinagre balsámico
- Pimienta
- Sal
- Aguacate (opcional)

Elaboración:
Es importante que el pescado haya estado previamente congelado para evitar la entrada de bichitos raros en nuestro organismo. Cortamos el pescado en láminas no muy gruesas, como si fuera para sushi. Lo colocamos en una fuente preferiblemente plana. Espolvoreamos con un poco de sal gorda y pimienta negra molida. Después cortamos media cebolleta en gajos finitos y se la echamos por encima. También se puede sustituir por cebolla. Después echamos un chorro generoso de vinagre, otro más generoso de aceite y el zumo de un limón.

Dejamos que se vaya "cociendo" el salmón con el vinagre y el limón, removiendo de vez en cuando para que se impregnen bien todos los trozos. En menos de media hora está listo. Se puede puede comer así sólo o se puede acompañar con unos trozos de rico aguacate, que le va de lujo al salmón y la cebolleta.

miércoles, 20 de mayo de 2009

nohay festival realejo



La segunda edición del Nohay Festival, Concurso Internacional de Tapas Interbarrios, tuvo lugar en la sede del Realejo, el pásado domingo 17 de mayo. El festival culinario discurrió durante una soleada jornada, donde el buen hacer de los participantes hizo que la convocatoria fuera todo un éxito.


Keith Moon ultimando los detalles de "delicias electric lady land"


Tres asistentes, que habían participado muy activamente en las celebraciones beodas de una boda el día anterior al evento, acudieron con las capacidades culinarias muy mermadas. Sin embargo esto no impidio que una de ellas, Cookileysis, consiguiera un digno cuarto puesto en la clasificación final, que más adelante pasaremos a detallar. Dichas celebraciones tampoco impidieron que Sr. Don Risa llegara tres horas tarde con un helado recien comprado en un establecimiento comerciar de esta ciudad.


El Festival comenzó con la cata por parte de los asistentes de los dos aperitivos que se presentaban a concurso: el "Bloody Mary Lets Get it On" y el "Estoy en el Edén, por favor, que me den... más" presentados con gran arte y simpatía por Keith Moon y CheffQ3 respectivamente. Hay que destacar la campaña de acoso y derribo llevada a cabo por Ferran Adriá Jr contra el "Bloody Mary Lets Get it On" de Keith Moon, cocktail que provocó no pocos enfrentamientos entre los detractores y admiradores del mismo. En su favor hay que decir que a los varios resacosos los dejó como nuevos en un par de tragos. Más unanimidad hubo con "Estoy en el Edén..." refresco bien conocido del carismático CheffQ3, aunque no por ello menos elogiado.




El mismísimo Ferran Adriá Jr. acudió al Nohay Festival con un montadito "Sobras del Realejo con aire y nada más con espuma de lo que pille" que no estaba nada mal, aunque corría el rumor de que se adquirió -como suele ser habitual en la alimentación diaria de este personaje- en una conocida casa de comidas preparadas sito en la calle Molinos y que regenta una simpática parejas de rusos -personas que provienen de Rusia-. La polémica estaba servida.




La hasta ahora perdedora del Nohay Festival, celebrado el año pasado en la sede de Marañas, la cocinera Golondrina, sorprendió a todos con unos "Rodillos manzanieros a lo lolailo" que la alejaron muy mucho de las últimas posiciones y pusieron de manifiesto la evolución ascendente que ha seguido esta grandísima cocinera en el último año. Ella lo celebró brindando numerosas veces con "Estoy en el Edén...".




Alguno de los participantes no fué a boda, bautizo o comunión la víspera del concurso pero eso no impidió que se acostara cuando el sol le daba en el lugar de la colleja y después de haber retrasado el sueño elaborando la tapa "Pechugas de pollo rellenas de...". Así, los palillos quedaron enterrados en las pechugas y hubo que poner algún cartelito para no terminar en urgencias.




La chef Julieta Croqueta, una servidora, tuvo algunos imprevistos de última hora con "corazón tan negro" -que se le desbordó por todo el horno- y no pudo preparar la participación virtual del chef Maculi. Pide disculpas públicamente. Sin embargo la citada tapa, o postre, consiguió el tercer puesto en la clasificación final, para alegría de la cocinera.


La anfitriona del evento, Kitchen Pecadooora, tuvo problemillas con la química de los alimentos y los cambios de color cuando éstos se exponen a altas temperaturas. Pero aunque las "Violetas verdes" no eran del todo violetas ni del todo verdes y a pesar de su aspecto espachurrado, consiguieron un sabor exquisito que encantó a todos los comensales y que alzaron a la simpática cocinera con el merecidísimo segundo puesto.


Sin embargo el primer puesto, y sorpresa de última hora, (y no hay fotos, oye!) fue para "Salvavidas", un exquisito sorbete de fruta y helado que elaboró Colette Baguette in extremis, puesto que alguno de los ingredientes habian quedado olvidados en un lugar de Cartuja de cuyo nombre no quiero acordarme. Hubo casi unanimidad en que la tapa era excelente y permitió a la actual ganadora recibir el premio de ella misma. O sea, que revalidó el título. Sin embargo la chef quiso dejar en propiedad el gorro de ganadora a la anfitriona y segundo puesto Kitchen Pecadooora que disfrutará de él hasta la próxima edición del Nohay Festival.




Por último hay que destacar la participación de "Desconocido/a" que se quedó con el último puesto en el ranking, cuyo chef Costas Poporras elaboró con toda la urgencia que le permitió un fin de semana ocupado en visitas y estudio. El anterior farolillo rojo, Golondrina, entregó con gran regocijo y satisfacción el tradicional bote de mermelada caducada que recibe el perdedor, y que debe mantener a buen recaudo hasta la próxima edición. Además la ganadora, Colette Baguette, pudo azotar en el trasero con el premio en metálico recibido -0,90 € de pala de madera- al peor valorado, para que en la próxima edición se esmere un poco más.


La clasificación de los cinco primeros queda así:

1. "Salvavidas" de Colette Baguette
2. "Violetas verdes" de Kitchen Pecadooora
3. "Corazón tan negro" de Julieta Croqueta
4. "No photograpy please" de Cookileysis y "Estoy en el eden que me den... más" de CheffQ3
5. "Lo verde es un rollo" de Julieta Croqueta , "Rodillos manzanieros a lo lolailo" de Golondrina y "Así en el cielo como en la tierra" de Colette Baguette
...

Última posición "Desconocido/a" de Costas Poporras

(pueden ustedes protestar lo que quieran porque lo he escrito de memoria)


Próximamente se publicaran las recetas de los platos participantes para que ustedes puedan disfrutar de tan ricos alimentos.

domingo, 12 de abril de 2009

anchoas en aceite de silla

Silla es un pueblo de la Comunidad Valenciana (sí, ese lugar cuyo presidente viste trajes que paga a golpe de billetazos de 500€) dónde reside parte de mi familia materna, familia ésta muy apañada en la cocina y de la cual ya he hablado algo por aquí. Cada verano, la familia Paquipe -para mantenerlos en el anonimato utilizaré este pseudónimo- baja para el sur en un Ford Escord de hace 25 años, con una garrafa de agua del grifo de Valencia para hacer paella y un bote de anchoas de fabricación propia para hacer las delicias del aperitivo al que ellos son tan aficionados.

Ahora que llega el tiempo del boquerón (abril, mayo, junio) una recetilla para escojer los mejores ejemplares y conservarlos en el frigo durante mucho tiempo. Para esta receta es mejor elegir los boquerones más gordos, para que no se salen (de salar no de salir) demasiado.

Ingredientes:
- Boquerones bien hermosos
- Sal
- Azucar
- Aceite de oliva



Elaboración:
Antes vivía cerca de una pescadería que era bien conocida porque en la puerta había un señor que te limpiaba todo el pescado que acababas de comprar. Pero eso era antes. Así que toca limpiar el pescado, quitarle la raspa y separarlo en dos mitades.

En un bol se mezcla un vaso de sal con medio vaso de azucar. Esta es la medida para medio kilo de boquerones, pero si tenemos más, manteniendo la proporción, le podemos poner más cantidad. En un cacharro de plástico, que antes se llamaba fiambrera y ahora se le dice tuperware, se pone una capa de sal-azucar, una capa de boquerones, una capa de sal-azucar, otra capa de boquerones y otra... así hasta que terminemos con todos los boquerones y que la última capa sea de sal-azucar. Se tapa con su tapa y se deja en el frigorífico entre 28 y 33 horas. Lo del tiempo es muy importante porque sino el pescado puede quedar muy salado.

Pasado este tiempo limpiamos los boquerones, que ya se habrán convertido en anchoas, bajo el chorro de agua fría. Les quitamos el exceso de humedad con un trapo de cocina limpio y las metemos en un bote cubriendo todo con aceite de oliva virgen extra.

jueves, 26 de marzo de 2009

fideua en el cementerio

Ya no sé que hacer para poner más interesante el blog. Yo no soy nada de películas de terror pero el nombre me parece tan sugerente... El sábado pasado estuvimos comiendo fideua en casa de Inmica, que vive en Cementerio de Santa Escolástica, por eso llamamos a esta comilona Fideua en el Cementerio.

Los presentes (y los que se comieron los restos) pueden decir que me salió buenísima, aunque no me pone nada cocinar para tanta gente. La fideua no es complicada cuando es para pocos, pero estábamos 13 y varios gatos, así que le tuve que echar ganas de sobra, a parte de pescado. Cuando cocinas para muchos al principio empiezas con ganas pero llega un momento en que dices "ya estoy harta" y necesitas que todo se termine. Menos mal que este momento llegó casi al final.

La fideua me la enseñó mi primo David de Barcelona, que es la mar de apañao en la cocina. Yo la hago como él me la enseñó una vez, pero para esto es como para la paella, hay tantas como cocineros. Lo de utilizar el fideo más fino de lo que suele ser habitual me gusta de esta receta porque así se aprecia más el sabor del pescado.

Ingredientes:
- Fideos del nº2 (ni más finos ni más gordos)
- Cebollas (cuatro grandes)
- Caldo de verduras
- Una sepia o dos calamares
- Gambas (medio kilo)
- Mejillones (un kilo)
- Almejas (300 gr)
- Ali-oli


Elaboración:
Se pelan y se pican las cebollas -no demasiado pequeñas- y se sofríen en una sartén con un poco de aceite de oliva. La receta "original" dice que una cebolla por persona pero a mí me parece demasiado, así que le pongo media si somos pocos y a ojímetro cuando hay muchos. Se debe pochar a fuego lento, hasta que quede transparente, y mientras tanto vamos cocinando el pescado.

Ponemos en una cazuela los mejillones (ahora los hay buenísimos) con dos dedos de agua a fuego fuerte, hasta que se abran. Después los separamos de la concha y colamos el agua de los mejillones. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, hacemos las gambas vuelta y vuelta. Las sacamos y las dejamos enfríar un poco, lo justo para poder pelarlas sin quemarnos (que es cuando pillamos la gamba y no gritamos). Después se abren las almejas, echándolas en la misma sartén con un poco de aceite. A continuación sofreímos la sepia, que hemos cortado previamente en trocitos, hasta que suelte el agua.

Las cáscaras y las cabezas de las gambas se trituran con la batidora. La pasta naranja que resulta se cuela con un poco del agua de los mejillones y se echa a la sartén de la cebolla, junto con las gambas peladas, la sepia, los mejillones y las almejas. Se remueve todo con mucho cuidado y ya tenemos el acompañamiento de los fideos.

Por un lado calentamos el caldo de verdura en una olla hasta que hierva. Utilizamos una paella para hacer la fideua. Si no tenemos paella, podemos utilizar una cacerola de fondo ancho y poca altura. Echamos un poco de aceite de oliva -no mucho, como dos cucharadas- y a continuación los fideos para rehogarlos un poco. Cuando empiecen a pillar un color dorado añadimos el "acompañamiento" sin ningún miramiento, el caldo caliente de verdura y mezclamos con una pala de gran envergadura. En 10 minutos lo tenemos cocinado, retiramos del fuego y servimos con cuidado. (Es que me acabo de acordar que mi hermano nos ha mandado rimar todo el rato para practicar un estilo de una cosa que jugamos los jueves, que por cierto nuestro equipo es el último).

Lo mejor es acompañarla de ali-oli, una mayonesa con ajo por la que te multan los polis. Como Inmica tiene porra, la hizo con la gorra. Al principio puede parecer un poco fuerte aunque con la fideua queda de muerte. Nosotros nos chupamos los dedos, y con la sangría del Blete nos pusimos un poco pedo.




La señora anfitriona se curró una ensalada de frutas, que de lo buena que estaba creo alguna disputa. También había bichos a la plancha: langostinos, chipirones y navajas sin revancha. Otro día repetimos, a ver si tenemos suerte y nos la hace mi primo.

lunes, 23 de marzo de 2009

Pasta con pasta

Como bien dice Rotulador "el nunca lo haría". Sé que está fatal abandonar un blog, pero no voy a decir que no lo haré nunca más porque ya me ha pasado unas cuantas veces. La ventaja de este es que, aunque no escriba, sigo cocinando y sacando nuevas ideas. Últimamente me he ido fijando en nuevas ideas de sabores y texturas que, o bien no se me habían ocurrido, o bien no había conseguido. Por ejemplo: los currys me salen ahora estupendos. Por fin he conseguido la famosa textura restaurante hindu de la esquina.

Entre otras cosas quería organizar un festival de comida entre Edimburgo y Granada, pero parece que la cosa va a sufrir algún que otro retraso. Además, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, quería prepararme una charla sobre como juntar la cocina con la química (ahí, que se noten los estudios). En concreto, quería hablar sobre la importancia de las emulsiones en la cocina. Pero como el tema tiene su miga, voy a empezar con otra cosa más terrenal: El queso. Sin entrar en ningún detalle, tenemos varios comportamientos en el queso a la hora de darles calor. Hay quesos que no se funden y podemos freir (el queso fresco, el brie) y otros que sí. En este caso vamos a aprovechar que el camembert sí se funde para preparar con él una pasta. Así, a este plato, le llamaremos Pasta con pasta (de camembert).

El otro día tenía a mis padres en casa. No teníamos mucho tiempo porque estábamos cansados y además había que sorprenderles. Muy fácil: en primer lugar puse una buena cacerola llena de agua a hervir. Cuando estuvo lista, incorporé la pasta -una que no sea larga, nada de spaguettis, mejor algo más corto- y, una vez hervida, antes de escurrir el agua, le añadí durante 10 segundos (ni uno más) unas espinacas frescas.

La segunda parte es también muy sencilla: preparar la pasta de camembert. Días antes había comprado uno en caja de madera (no, si viene en cartón no nos sirve) así que, mientras el agua se calentaba, agarré el queso camembert, le quité el papel de dentro y puse la tapa debajo de manera que quedase doble. Al queso, que lo volvimos a poner en la caja, le recortamos con un cuchillo toda la tapa -la corteza blanca- por encima. En esa ventana le pusimos dos dientes de ajo cortados en rodajas muy finas, un chorro de oliva virgen y unas hojas de romero. Y, todo junto, con la caja de madera y todo, lo metimos media hora en el horno a 180 ºC (que claro, mientras operábamos al queso ya estaba calentándose).

Para servir es más sencillo aun: se reparte la pasta en los platos y, a la vista del invitado, se va volcando la caja de madera con el queso fundido sobre cada uno. No os preocupéis: la parte blanca del queso -la corteza- no se funde, mientras que sí lo hace el interior.

Anda, ¡y es vegetariano!

viernes, 20 de marzo de 2009

popurrí

Para retomar la actividad de esta comunidad de vecinos, muy abandonada últimamente, ya habreis visto que me he permitido la osadía de aprovechar unos deberes de francés y así mato dos pájaros de un tiro. Señor Neikos, ya sé que tenemos traductor en la página, pero a mí eso no me vale. Además Monsier Heredia, que es mi profesor de francés -y el de Susana también-, se va a convertir en lector asiduo a este lugar gracias a ello. Así que ganamos un seguidor y nos hacemos políglotas, ¿qué más queremos?

Desde que no me ven las ollas por este lugar he tenido tiempo de terminar una Memoria por el bien de esta comunidad; estrenar con los payasos un montaje sobre la crisis; y tejer varios proyectos, entre ellos un par de gorretes muy majos en forma de tomate y berenjena. Si quieres te hago uno en forma de puerro, Maculi, que sé que es tu preferido.




Para animar esto un par de cositas...

Un periódico gastronómico, Papeles de Cocina, que sale dos veces al año, con artículos que nos pueden interesar. Sólo tienen cuatro números en la calle, o más bien en internet, pero todos y cada uno de ellos son muy apetecibles, con un diseño exquisito y una selección de temas muy tentadora. Podeis echar un vistazo en el enlace anterior.

Un sitio francés, Marmiton, donde podemos encontrar cantidad de recetas, información sobre ingredientes, consejos y más cosas sobre la cocina. Te puedes registrar y dentro de tu espacio personal puedes guardas tus recetas favoritas. También puedes colgar las tuyas. Existe igualmente la versión en español e italiano, pero no tiene tanta información como la francesa. Es importante saber francés, pero aquí todos los escribidores se manejan parfaitement. Sirve para encontrar recetas rápidamente en momentos de desesperación. Le pones tres o cuatro ingredientes et voilá!

Una librería virtual gastronómica, Derecoquinaria, dónde podemos entontrar una enorme variedad de libros sobre el tema que nos ocupa.

De vez en cuando también le echo un vistazo a la Guía de los Alimentos de la revista de Consumer Eroski.

Para empezar no está mal. Prometo que la próxima vez colgaré fotos de cosas comestibles y que no volveré a abandonar este blog, porque él nunca lo haría.

"El cielo nos envió la buena comida, pero el diablo nos envió a los cocineros"
David Garrick

martes, 17 de marzo de 2009

soupe de chou-fleur aux amandes

(Actualisé avec mes erreurs corrigés. Il y a beaucoup!)

Aujourd'hui je vais faire mes exercices de français en même temps que j'actualise le blog avec une de mes specialités. Demain je corrigerai mes erreurs.

Ingrédients:
- 1 demi chou-fleur
- 1 cube de bouillon de légumes
- 1 poignée d'amandes
- 3 gousses d'ail
- 1 poignée de morceaux de pain
- 1 poivron rouge sec
- de l'huile d'olive

Préparation:
Dans un bol verser de l'eau bouillante sur la poignée d'amandes. Laisser 5 minutes et après les peler.

Laver le chou-fleur et détacher les bouquets. Dans une casserole mettre un litre d'eau, le chou-fleur et le cube de bouillon. Laisser cuire à petit feu 10 minutes.

Mettre au feu 3 cuillerées à soupe d'huile d'olive dans une poêle et frire les trois gousses d'ail pelées. Après le poivron en prenant soin de ne pas le bruler. Après les amandes. À la fin les morceaux de pain. Mettre l'ail, le pain, le poivron et les amandes frites dans le mortier et laisser refroidir plus ou moins 5 minutes. Piler tout les ingrédients du mortier en ajoutant de l'huile d'olive de la poêle.

Verser le mélange dans la casserole et chauffer, si c'est nécessaire, sans laisser bouillir.

viernes, 6 de febrero de 2009

risotto con pie azul

No tiene nada que ver con cocinar con los pies gangrenados, al estilo de los que pintan cuadros con esa extremidad. (madre mía, Festival del Humor! y se supone que en una semana estreno con los payasos). Había en el congelador unas setas pie azul que cogimos en otoño, a las que tenía pavor a meterles mano, porque terminamos bastante empachados de limpiarlas y cocinarlas. Con las prisas de última hora del "qué cocino hoy?" saque una fiambrerita para ver qué hacía con ello -oye-. Al final preparé un risotto que salió de chuparse los dedos y me sorprendieron lo tiernas y buenísimas que estaban las setas, después de varios meses en el congelador.

Ingredientes:
- Arroz (mejor del tipo bomba)
- Caldo de verduras (el del ingrediente secreto es el que yo he utilizado)
- Una cebolla
- Un ajo
- Vino blanco
- Setas pie azul (o cualesquiera otras). Las setas estaban cocinadas en su propia agua con un poco de aceite y ajo, durante media hora.
- Queso parmesano (en abundancia)
- Mantequilla (dos cucharadas)


Elaboración:
Se pone el caldo a calentar en un cazo. A parte, en una cazuela alta y de fondo ancho, poner a sofreír la cebolla picada con un poco de aceite, a temperatura media. Al momento se echa el ajo en láminas. Cuando se pongan tiernas las verduras se añade el arroz (dos puñados por persona) y se sube el fuego. Se remueve todo el rato mientras se sofríe el arroz, que se irá poniendo translúcido. Cuando empiece a crepitar podemos añadir el vino blanco (un vaso) sin dejar de remover. Dejamos que se evapore el alhocol y después añadimos un cucharón del caldo, que estará caliente, y un poco de sal. Se baja el fuego y se remueve bien. En este momento se añaden también las setas cocinadas. Consiste en ir vigilando la cazuela y cuando el arroz se está quedando sin caldo se añade otro cucharón. Así hasta que esté hecho y para eso lo mejor es probarlo. Será más o menos en 15-20 minutos. En este momento se retira del fuego y se echa la mantequilla y el queso parmesano rallado. Se remueve con mucho cuidado y se sirve inmediatamente.

El arroz debe quedar meloso y las setas se deshacen en la boca, dándole así el bouquet que diría el hijo de mi hermano, o sea mi sobrino, que tiene una novia que es una cabra, así que mi hermano se ha mosqueado y va a adoptar una paletilla. En fin un lío de familia.

jueves, 22 de enero de 2009

el aliño de la abuela

Tengo que corregir un error que cometí en estas mismas páginas. La reciente visita a la casa de la Manuela me ha hecho saber que el "aliño" no "consiste en ajo, pan, almendras y pimiento rojo seco frito, machacado y guardado en un bote con un poco de aceite" sino que sólo lleva pimiento rojo seco. Gran error el mío y un problema menos para sustituir este ingrediente en las cocinas donde no llegan estos botes infernales (una mancha de aliño no se la recomiendo a nadie).

Muy sencillo de hacer tampoco tiene que ser porque cuándo planteé la posibilidad de que hicieramos un día para reponer mis botes vacíos, mi madre, tía y abuela se echaron las manos a la cabeza -a la vez- y me respondieron: "ni de coña". Así que como la despensa de la Manuela está siempre a reventar, encontré un bote por allí y ya se me ha pasado la ansiedad.

Así que una cucharada de aliño se puede sustituir por medio pimiento rojo seco frito en aceite (mucho cuidado de no quemarlo) y machacado en el mortero cuando esté frío.

miércoles, 21 de enero de 2009

a plan

Como nos hemos excedido mucho estas navidades hemos decidido hacer régimen...



En breve volveremos (¿verdad Maculi?)

domingo, 21 de diciembre de 2008

sopa minestrone

Como dice Jorg-e en su comentario, llevamos una semana entera entrenando al cuerpo para que esté en forma en los próximos días, que amenazan con ser pesadetes para nuestros estómagos. Aunque creo que no sirve de nada. Llevo varios días terminándome los restos de la Lila International Dinner y ya no puedo más. Necesito un descanso. Así que hoy he dicho "una sopita y ya está". Pero como siempre me he acabado liando y he probado a cocinar una sopa minestrone "autentica". Así que he comido una sopaza contundente, en la que también he acabado aprovechando algún resto de la cenaca lila.


Ingredientes:
- Caldo de carne o verduras (parece ser que el mejor es el de jamón, pero yo sólo tenía un resto de caldo de verduras de la susodicha cena)
- Una zanahoria
- Un puerro
- Dos tomates
- Una cebolla roja (imagino que la blanca también vale)
- Col
- Un ajo
- Romero fresco
- Albahaca fresca
- Pasta (los restos de los paquetes valen, trozos de espaguetis, margaritas, pajaritas)
- Queso parmesano
- Aceite de oliva virgen extra



Elaboración:
Primero se escaldan los tomates en agua hirviendo para después quitarles la piel, las semillas y trocearlos. Se pica toda la verdura en juliana y el ajo se corta en láminas. En una olla (de fondo ancho mejor) se sofríe la verdura en un poco de aceite. Aquí está el primer recicle. He utilizado para esto el aceite que le sobró el otro día al gallego del relleno de la empanada. Tenía todo el sabor de su propia verdura además de la carne y el beicon, así que le ha dado un "bouquet" superior. Cuando llevamos cinco minutos pochando la verdura se añade el ajo y el romero picado (una ramita). Se deja cinco minutos más y se añade el tomate. A los dos minutos se echa el caldo (segundo recicle) y se lleva a ebullición. Se deja cocer a fuego lento durante diez minutos. Después se echa la col y se deja 5 minutillos más. Por último se echa la pasta y la albahaca troceada y se deja cocer otros cinco minutos, hasta que se haga la pasta. Se rectifica de sal y se retira del fuego. Se sirve con un chorrito de aceite de oliva por encima y parmesano rallado.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Rollitos Maculi v1.1

En realidad todo esto de los rollitos Maculi empezó hace un par de años cuando volvía de un congreso por las tierras del norte y paré a ver a mi hermana. Era su cumpleaños y quería preparar un par de cosillas. Una de ellas, unos rollitos con pasta filo y queso feta.

Tiempo después empezamos a hacer las maravillosas jornadas gastronomiles de cuesta Marañas. Y un día me dije, vamos a hacer el invento! Ahora, ni conseguí pasta filo ni queso feta ni nada. A cambio tenía unas obleas de pasta de arroz y unos fideos chinos. Con paciencia hice un apaño (v1.0) que como punto de partida no estaba mal, pero aquí, con tiempo, lo hemos dejado estupendísimo.

Ingredientes:
- Obleas de arroz. Esto es chinorri y puede costar encontrarlo, pero que sepais que en El Corte Inglés hay, allá cada uno con su conciencia :P
- Gambas peladas y troceadas. O gambas de verdad, las cocéis y las peláis, vaya.
- Carne picada. De cantidad más o menos como de gambas.
- Cebolla picada.
- Puerro, cortado finito.
- Un par de centímetros de gengibre fresco, picadito.
- Fideos de arroz. Un poco lo que encontréis, pero mejor si no son de los transparentes.
- Salsa de soja.

Elaboración:
Lo primero es poner a cocer la pasta. La pasta china normalmente se cocina en mucho menos tiempo que la pasta normal, y a veces agua templada es suficiente. Intentad que esté cocinada al mínimo y la laváis con agua fría abundante.

Por otro lado en una sartén sofreimos la cebolla. Antes de que llegue a estar dorada añadimos la carne, las gambas y el gengibre. Nada de sal. Sacamos la chicha y la pasamos a un bol, dejando el aceite en la sartén por donde pasaremos la pasta china. Incorporamos la pasta al bol y añadimos el puerro crudo pero cortado muy finito junto con un chorro de salsa de soja.

Ahora viene la parte más filipina y que parece complicada la primera vez, pero no es tan chungo como puede parecer. Ponemos un poco de agua a calentar y la ponemos, templada, en un plato grande, lo suficiente como para poder pasar por allí las obleas de arroz sin que nos quememos los dedos y sin que se doblen. Ya reblandecidas las ponemos en una tabla, ponemos un montoncito en un extremo y lo enrollamos como toda la vida, es decir, como un porrete. Los extremos se doblan y, para que se queden pegados, nos mojamos los dedos en agua.

El último paso es freir los rollitos en aceite. De girasol porque es chinorri y así no le dejamos el sabor del aceite de oliva. Luego se sirven en la mesa bien con salsa de soja para mojar o bien con la salsa de chile dulce de la que habló mi compañera hace unos meses. Algún espabilado vendrá y dirá que esto no es ni Maculi ni nada, y que se llaman rollitos Vietnamitas. Y yo digo, ehhh, fuera! La receta es nuestra, mi tesoro!

Qué aproveche! Yo mañana me subo en el avión a las tierras del sur!

El pollo por el mango!

Con esto de tener un blog siempre me pasa lo mismo. En mi defensa diré que en este tiempo que llevo ausente -entre otras cosas- me han deprimido, me he mudado a una casa con fantasma y me ha alegrado la existencia una señora muy maja llamada Maricuri. Lo de la casa con fantasma merecería una historia completa, pero se lo voy a resumir con que abrimos un armario y nos encontramos unas fotos en blanco y negro al más puro estilo de Los Otros. The Others, toma ya. Los de la agencia nos han dicho que sí, que murieron en el salón, pero que luego ellos ya lo habían limpiado todo. Muy eficientes, hombrepordios!

La casa es muy maja y se merece otro tema aparte. Esto lo resumiré en que la nevera tiene dos puertas. Pero ojo, una a la izquierda y otra a la derecha, como las de las pelis! Y sí, hace hielo eterno non-stop. Menos el otro día que hicimos una fiesta y la dejaron exhausta. Pobre.

Puesto que Rotulator no para de meterle al tema patrio, hoy vamos con un pollo que no se de donde habrá salido, pero que hay que cogerlo por el mango. La receta: El pollo por el mango. Diántres!

Ingredientes:
- El pollo. Y aquí por opciones personales: unas pechugas quedarán más secas (malo) porque tienen menos grasa (bueno). Unos contramuslos quedarán más jugosetes y más riquis.
- Un mango. Si es de verdad, pues lo pelais y dejáis la fruta en trocetes. Si tenéis más prisa quizá encontréis uno de lata.
- Lima o limón.
- Una cebolla.
- Un diente de ajo cortado fino.
- Una guindilla picada también.
- Una cucharita de azucar moreno (totalmente opcional).
- 2 cm de gengibre fresco y rayado.
- Semillas de sésamo.
- Un chorrete de salsa de soja y otro de vino de arroz (mirin) o vino dulce.

Elaboración:
Salpimentamos el pollo y lo ponemos en un bol a marinar junto con el zumo de la lima, la salsa de soja y el vino, el ajo, la guindilla y el gengibre picadito. Lo podemos dejar un par de horas en la nevera, o lo que veáis si tenéis algo más de prisa. Mientras os podéis entretener con el mango, unos vinos, unas cervezas o no sé, vaya.

En una sartén buena ponemos la cebolla picada a sofreir con un chorro generoso de aceite, junto con el azucar. Antes de que se dore la cebolla le añadimos el pollo reservando el liquidete que hemos utilizado para marinar, pero añadiendo la parte sólida (ajo, gengibre, etc.). Lo dejamos a un fuego suficientemente fuerte como para que no se cueza y, cuando esté listo, añadimos el líquidete que nos quedaba. Diez minutillos así y le ponemos el mango. Lo dejamos un rato y ale, a la mesa!

El pollo sabe un poco dulce y, gracias a la guindilla, picante. Y acompañado por un plato de arroz bueno queda estupendo. Vamos, que se note por donde se agarra al pollo!

lila international dinner

Los Lilas estuvimos el martes de celebración. Emulando a las mejores empresas, que en estos días se van de comilona con la excusa de que es Navidad, los "peores" improvisadores de la Liga de Granada hicimos una fiesta gastronómica por todo lo alto. En realidad estuvimos chez moi y cada uno de nosotros colaboró con un plato especial de la cocina internacional. Había tanto y de todo que hubieramos necesitado veinte horas para comer.




Rúa se vino tempranito porque necesitaba mucho tiempo para preparar una auténtica ciber empanada gallega. Que nadie se asuste por lo de ciber pues, aunque en el subconsciente del gallego estaba la voz de su abuela dando consejos, hay veces que una ayudita no viene mal. Jarbo se peleaba con las pechugas de pollo y el mole. Y una servidora intentaba calcular si 300 gr de arroz serían suficientes para que todo el mundo pudiera probar un poco de sushi. Sacamos una botella de Somontano que había por allí y antes de que dieran las nueve, yo ya no distinguía cual era el lado brillante del alga nori.




Los problemas siempre surgen en una minicocina con al menos cinco personas intentando elaborar algo riqui. Pero todo se soluciona si se respentan unos turnos para el horno y se dispone de improvisadas mesas supletorias. La empanada, aunque salió del ciberespacio, estaba superior. Digo yo que algo tendrá que ver la media hora de reloj que el señor vigués estuvo amasando. Llevaba nombre y todo: Lila TE (Lila Tema Empanada), pero un joven ansioso, con nombre de una cosa que se le unta a las tostadas, se comió la mitad de la L antes de que llegara a la mesa.




María acudió con unos crêpes divinos, para acallar a las víboras que aun le echan en cara su sopa de sobre del último NoHay Festival. El tremendo éxito de su plato la puso muy contenta...




La pequeña Inmica nos volvió a deleitar con unas empanadillas criollas de lujo. Rellenas de queso y albahaca, con miel por encima. Mmmm!




También había pollo a la Pantoja, que se encargó de traer Mademoiselle Baguette. Sólo con eso hubiéramos cenado. También nos destacamos por ser unos exagerados a la hora de calcular. A mí, después de mucho deliberar, me parecieron pocos 300gr de arroz y eché 400gr, así que no tenía luego suficientes superficies de madera para que se enfriara la cosa. Cuando ya todo el mundo estaba a punto de reventar, sale el Bletazo con un plato que no se lo salta un galgo. Tiramisú de producción casera, que se llevó las mayores alabanzas, y del que, a pesar de la cantidad de comida ingerida previamente, no dejamos ni una pizca.




Crêpes, sushi, empanada gallega, tacos de pollo al mole, empanadillas criollas, pollo a la Pantoja, tiramisú, magdalenas de chocolate, algo de vino y mucha cerveza. Fue una celebración por todo lo alto. Los lilas nos destacamos por improvisarlo todo y como no hablamos antes de vernos, hubo dos platos de pollo, dos de enrollar, dos de empanada... The Lila Way of Life...


Para terminar nos enganchamos un concierto de Queen que tenía Rúa por ahí y no pudimos resistir la tentación de montar en un momento un altarcito al gran Freddy, persona humana que tenemos en gran estima y de la cual, los improvisadores de Granada, tenemos mucho que aprender.


martes, 16 de diciembre de 2008

comilona müller

No tengo fotos que lo atestigüen, pero ayer hubo en Casa Greñúa un homenaje a la "simpática" Franziska Müller. La disciplina que suele regir su estricto régimen alimentario no le impide, de vez en cuando, ponerse hasta las trancas de su plato favorito: auténticas salchichas frankfurt con puré de patatas maculi, col salteada y compota de manzana.

Las salchichas se hacen a la plancha; la col se pica y se fríe con ajo y un chorrito de limón; el puré se prepara como dice por ahí Neikos; y la compota... bueno me lo voy a currar un poco

-Compota de manzana-

Ingredientes:
- Manzana
- Limón
- Azúcar


Elaboración:
Se pela la manzana y se corta en trocitos muy pequeños. Se pone en un cazo con una cucharada de azúcar, el zumo de medio limón y un chorrito de agua. Se pone a cocer a temperatura no muy alta con la tapa puesta. De vez en cuando se destapa para intentar machacar un poco la manzana, con una cuchara de palo o el mazo del mortero si es de madera. En 20 minutos más o menos ya lo tenemos listo, cuando se ha puesto de color dorado. Retiramos y ya se puede servir.

El plato Müller se sirve con una o dos salchichas a la plancha (depende del comensal), un poco de col salteada, puré de patatas en abundancia y compota de manzana al gusto. Aunque parezca excesivo, algunos fanáticos la suelen acompañar de mostaza. Franziska es una de ellos y dicen que antes de sus partidos más polémicos no falta un plato de estos en su mesa.

viernes, 12 de diciembre de 2008

coliflor power

Todos hemos sido pequeños alguna vez, y todos hemos puesto cara de repugnancia ante el olor apestoso de las coliflores cociéndose en las cocinas de media España. Desde Rentería a Alicante pasando por Zaragoza, Madrid y Granada, las ollas de nuestras familias han expulsado los gases pestosos de las coliflores mientras nosotros íbamos acumulando un odio visceral contra tan hermosa hortaliza. Todo era culpa del azufre, parece de coña. Una coliflor es un prodigio de la naturaleza, una bonita flor que contiene gran cantidad de agua y poco aporte calórico. Diurético y no engorda. ¿Qué más podemos pedir? Pues también resulta que este vegetal, así como coles, brecoles y demás familiares, "ayudan al hígado a desintoxicar el organismo eliminando aquellas toxinas que, con el tiempo, podría desencadenar el crecimiento de células cancerosas". Todo son ventajas. Bueno vale, también provoca gases, pero un pedete a tiempo siempre es mejor que una célula cancerosa.

Desde aquí reivindico el valor nutritivo de las coliflores -buena fuente de fibra (para evitar estreñimientos) así como de vitaminas y minerales- para terminar de una vez por todas con el estigma que rodea a esta rica verdura y romper una lanza en favor de ella. Hace tiempo escribí una receta de crema de coliflor, y ahora ataco de nuevo para intentar convencer a los que les repugna. Esta vez con otra sopita que aprendí de una tía mía, que me hizo abandonar mis problemas con este alimento y con el que conseguí que hasta Mademoiselle Baguette se atreviera a probarlo.

- Sopa de coliflor de mi Títa Encarnita -

Ingredientes:
- Coliflor
- Caldo de verduras, pollo o pastilla de Avecrem o similar o...
- Almendras
- Ajos
- Pan duro
- Aliño (el ingrediente secreto)


Elaboración:
En una olla se pone medio litro de caldo a calentar y se echa la coliflor picada. Mi tía la hace separando flores del tamaño de un pulgar pero es más costoso y la coliflor tiene que ser pequeña. Eso sí, la sopa queda más bonita. Si no tenemos caldo lo hacemos con agua y luego le añadimos una pastilla de esas, o polvos mágicos. La coliflor tiene que estar cociendo unos 10 minutos.

A parte, y cada cosa por separado, se fríen en un poco de aceite, un par de ajos pelados y enteros, un puñado de almendras peladas y un puñado de trozos de pan. Este proceso es el más delicado pues hay que tener cuidado con no quemar nada, y el pan se quema con sólo mirarlo. Todo esto se reserva en el mortero hasta que se enfríe un poco y luego se machaca. (Si tenemos las almendras con piel, un truco para pelarlas fácilmente es echarles un poco de agua hirviendo por encima y esperar un par de minutos. Luego con cuidado para no quemarnos los deditos las vamos sacando del agua y les quitamos la piel.) A este majado se le añade el aceite de freír y el ingrediente secreto. El "aliño" es una mezcla que se hace en mi pueblo y que solemos tener siempre en el frigo para alegrar la cara a cualquier sopa o guiso. Básicamente consiste en ajo, pan, almendras y pimiento rojo seco frito, machacado y guardado en un bote con un poco de aceite. Cómo normalmente nadie tendrá aliño en su nevera, creo que se puede sustituir por freír un pimiento rojo seco y machacar con lo anterior.

El majado secretoso se añade al caldo y ya tenemos la sopa lista. Cuidado con no dejar en el fuego más tiempo del necesario porque el pan se acaba pegando si no lo vigilamos. Yo lo dejo que haga chup chup otra vez y lo retiro.

Tengo que decir que es totalmente cierto que esta sopa gusta hasta a los que no se pueden acercar a una coliflor a menos de 100 metros, sin orden de alejamiento. Y que yo gracias a ella también me reconcilié con un alimento al que ahora no le hago ascos para nada. La coliflor cruda con salsa de mostaza también está riquísima.

viernes, 5 de diciembre de 2008

bizcocho 3, 2, 1 de chocolate de cumpleaños maculi

Como el Doctor está de mudanza, igual no se ha dado cuenta de que no le felicité el cumpleaños. Me siento fatal y cada día que pasa se me hace más cuesta arriba enfrentarme a encontrarmelo por el ciberespacio, con semejante cara tan dura (lo digo por la mía). Así que hoy voy a hacer un especial y le voy a cocinar algo por su cumpleaños. De hecho ahora mismo está en el horno. Es un bizcocho de cumpleaños, que es lo que me hacía mi abuela cuando yo era pequeña y estas celebraciones me pillaban por su casa. La diferencia es que ella lo ponía en un molde con forma de donut gigante y salía un rosco abizcochado que estaba buenísimo.

El bizcocho 3, 2, 1 es muy fácil de hacer porque todo el rato utilizas la medida del vaso de yogur para echar los ingredientes y así nunca te pasas con ninguno.

Ingredientes:
- 3 vasos (de yogur) de harina
- 3 huevos
- 2 vasos (de yogur) de azucar
- 1 yogur natural (el que te hace falta para utilizar el vaso)
- 1 vaso de aceite
- 1 sobre de levadura en polvo
- rayadura de cáscara de limón
- nueces peladas
- opcional: cacao en polvo


Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC, sólo la parte de abajo. En un bol grande se echan todos los ingredientes (salvo las nueces), echando lo último la harina y la levadura. Se mezcla muy bien, con paciencia y buen brazo, hasta obtener una masa homogénea. Se unta con mantequilla un molde de paredes altas y encima se vierte la masa. Por encima se tiran unas cuantas nueces peladas y se mete todo en el horno. Se deja allí unos 45 minutos más o menos, enciendiendo la parte de arriba sólo en los últimos 10 minutos.

Como quería hacerlo de chocolate, la única diferencia es que he añadido medio vaso (de yogur) de cacao en polvo, así que espero que no lo estropee todo. Pronto tendré una foto de la maravilla que hay en el horno. El olor es muy riqui...

triturator

Viendo el Doctor Coleta lo maravillada que me quedé frente a su trituradora de 600w con la que hace picadillo todas las verduras de Escocia y buena parte de Inglaterra, quería convencerme de que me comprara una. "Tu batidora, que es igual que la mía, se sentirá mucho mejor con este nuevo complemento" me decía con un brillo en la mirada. Buscó hasta en las páginas estas de compras de segunda mano... Pero no encontró ninguna.

Yo le decía que sí, pero en el fondo tenía mi corazoncito reservado para este aparatete que se pudría de asco en los armarios de la cocina de mi madre. Esta maravilla de los inventores de utensilios domésticos, que se hicieron muy conocidos en los años setenta, tiene una ventaja frente a la nave espacial de Culkin: funciona aunque se vaya la luz. Y no hay nada más romántico que picar la verdura a la luz de una vela. Sólo hay que darle de hostias a la parte de arriba y te lo pica todo en un momento. Y tiene su truco porque las cuchillas, por un sencillo sistema rotatorio, no están todo el rato en la misma posición, sino que van girando un poquito a cada golpe de mano. En su contra diré que el trasto tiene más años que Matusalén y las cuchillas están un poco desgastadas, pero por ahora me hace el apaño. Además es un buen método para calentarse las manos y evitar sabañones. Todo son ventajas!

jueves, 4 de diciembre de 2008

lasaña de koala

Después de amenazar al hombre más guapo del mundo con el mazo del mortero, el bicho se encerró (ja ja) en la minicocina, me revolvió todos los cacharros, husmeó en todos los armarios, encontro ingredientes que hacía meses que no usaba, se ensució su lindo pelo, metió las manos en todos los botes, desenterró sartenes y ollas... y en una hora y media de ajetreo, tenía preparados todos los interiores de una lasaña. No puedo decir qué llevaba porque no estaba delante, pero sé que allí había carne picada y que en un momento dado me llamó al trabajo para preguntarme por la nuez moscada y un rallador.

La pasta era fresca, señor Maculi, de La Casa della Pasta. Por echar una manita, y más bien porque luego no me acusara de que lo había tenido encerrado entre esas cuatro (dos) paredes explotando su gracia cocinera, le cocí la pasta. Cadena de montaje en un momento, señores, que la cosa dio para dos lasañas y aún nos sobró para más. Esta tarea daba para desatar la imaginación, ya que la pasta venía en una sola lámina que tenías que cortar a tu antojo, y cuando las fuentes de tu casa son ovaladas, esto es una ventaja que te cagas.

El resultado agradó mucho a nuestros estómagos, que pedían desde hacía meses la mano del hispano-germano para satisfacerles. Para hacerme un poco la pelota y supongo que para que no me mosqueara por las torres de cacharros por fregar que me había dejado, el rubiales dibujó mi nombre en la lasaña con trozos de pasta que sobraron. Todo un detalle. Lástima que no tenga foto de eso.

lunes, 1 de diciembre de 2008

lady marmalade

La semana pasada hicimos un primer intento de hacer la tarde de las conservas. Por una falta de previsión llegamos a la frutería un poco tarde así que nos apañamos con lo que teníamos. Hicimos un par de mermeladas y dejamos para otro día lo de embotar verduras hasta que nos dolieran las manos.




Ingredientes:
Para la mermelada de naranja...
- Zumo de naranja con la pulpa
- Azucar (la mitad de la cantidad que tengamos de zumo)

Para la mermelada de tomate...
- Tomates pelados y triturados
- Azucar (también la mitad de azucar que de tomate)


Elaboración:
Las mermeladas son muy fáciles de hacer. Se mezcla la fruta con el azucar se pone al fuego a calentar y cuando haya perdido gran parte del agua y se empiece a espesar, se retira y se echa en tarros. En teoría se suele poner la misma cantidad de azucar que de fruta, pero a mí me parece demasiado dulce el resultado. El tiempo que tiene que estar al fuego también es aleatorio. Suele ser 45 minutos para un litro de naranja pero a veces te hace falta mucho menos. Las naranjas del Valle de Lecrín que trajo la Loca el otro día tenían un montón de zumo así que hubo que dejarlo más tiempo al fuego, hasta que se evaporara gran parte del líquido. Aun con todo creo que salió demasiado líquida. Para dejarlos al vacío hay que hervir los botes, media hora, en una cacerola que los cubra de agua.




Los tomates no los había hecho nunca en mermelada pero lo tenía pendiente desde que probé una que hizo mi señora madre de tomates verdes. Está mucho más rica porque no sale tan dulce (siempre huyo del azucar), pero esta vez no teníamos. Los tomates tienen que estar completamente verdes, como para los tomates verdes fritos.

viernes, 28 de noviembre de 2008

cous cous con restos

Ayer tuve la suerte que tener al hombre más guapo del mundo cerca de mis sartenes. Este individuo, a parte de ser una persona de gran belleza exterior, tiene una mano en la cocina que ya la quisieran muchos de los que cobran por darnos de comer. Aprovechando que venía fatigadillo de cinco horas de bus le dí un mamporrazo con el mortero en la cabeza, te puse un delantal y lo encerré en el armario hasta que me prometió que hoy haría lasaña. También me dio unos consejillos útiles para la cena de anoche y le dio el toque secreto al plato de cous cous. El cous cous no lo hago casi nunca, pero habíendo restos es un valor seguro.






Ingredientes:
- Cous cous
- Cebolla o cebolleta
- Pasas
- Puerro
- Zanahoria
- Calabacín
- Col
- Caldo de verduras o pollo, o pastilla o polvos mágicos...
- Restos (pechuga de pollo en salsa de almendras)
- Curry
- Aceitunas negras


Elaboración:
Se pican todas las verduras y se pochan en un poco de aceite, sin que lleguen a quemarse. Por otro lado se calienta el caldo o se prepara con los polvos, pastillas... La pechuga de pollo con salsa de almendras es una receta de la Loca y si ella quiere, que la cuelgue porque está buenísima. Hizo el otro día para invitar a todo Cuesta Marañas, así que antes de tener que ingresarla por sobredosis le hemos dado un nuevo uso. Cortamos los trozos de pechuga y con toda la salsa los añadimos a las verduras.

Cuando tengamos esto preparado, le echamos un vaso de cous-cous y después de remover un poco, la misma cantidad de caldo, o sea un vaso. Las pasas las eché en el caldo caliente para que se remojaran un poco, así que cayeron con todo. Se le da dos meneos buenos y se deja reposar tapado durante cinco minutos.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

bares sin mala follá

Saltándome por todo lo alto el motivo por el cual no publicamos más a menudo en el blog, pasaré directamente a tema que hoy me ocupa.

Tengo al eje del mal -o del bien, según se mire- alojado en mi mente y ratos libres desde hace un par de días. La Pícara y Susa están que lo dan todo por los bares de Granada y su provincia, y yo me he unido a ellas encantada, formando un trío arbitral que ya quisieran muchos partidos de match y su puta madre. Cada día nos hemos hecho acompañar de un buen mozo -siempre diferente- para que fuera testigo de nuestras andanzas y descubrimientos.

El tema en sí, y que habrán adivinado con el título de post, es que después de dos días de disfrutar de gente majísima detrás de una barra hemos llegado a la conclusión de que hay que huir de los bares donde te tratan mal. En una ciudad con tanta variedad, entrar en una taberna donde abunda la mala follá ya no está justificado. Así que inauguramos una sección (nos encanta inaugurar secciones que luego sólo tienen un par de entradas) que paralelamente a la de cañas a 1'50€ evaluará los bares en los que te tratan de maravilla.

Buena suerte la nuestra, que ayer terminamos en las termas de Alhama -para no faltar a la tradición de las visitas pícaras- acompañadas por un Manu que en principio tenía que currar hasta las mil, pero que cuando intuyó la presencia cercana del Tiger dejó todos los experimentos para otro día. El Tigre y su camarero son un lujo. Ya lo dije ayer, para mí ir a Alhama es un 50% termas, un 50% Tigretón. Las tapas están muy ricas pero si te las venden con esa gracia te comes hasta la concha de las almejas. Unas "setitas de mi Alhama", unas "delicias de la casa" que están deliciosas, "un tomatito de presentación" que es una pedazo de ensaladaca. Todo a muy buen precio, oye. Menos mal que nos fuimos a tiempo y no nos enganchó el cliente de última hora, un tocayo de nuestro conductor que nos quería invitar a todo y más, con tal de que le diéramos compañía y conversación.

El día anterior, y esta vez acompañadas de otro barbudo, conocimos a Fran, personaje de la plaza de Trinidad que lleva mogollón de años repartiendo buenas tapas -y nosotras sin saberlo- en el bar Soria. Todo un museo del buen comer y de la buena gente. Una suerte probar alguna de sus tres salsas. Una suerte que se acabara el barril y nos pusiera quintos de Mahou. Una suerte quedarse hasta el final y que nos contase sus cositas. En mi familia por parte de madre hay una tradición a la que no nos gusta faltar y es que nos cuesta mucho irnos los primeros a dormir cuando estamos de alterne. Mi tío Pepe lo defiende fervientemente diciendo que "a última hora siempre pasa lo mejor". Cuánta razón tiene...

martes, 11 de noviembre de 2008

Cocina Internacional

Como sé que Rotulador me va a echar la bronca por no escribir por estos lares aprovecho con una noticia bomba: nos hemos echo internacionales. A partir de ahora hay un nuevo icono ahí a la izquierda que permite la traducción simultánea de toda gilipollez que pongamos por aquí. No sé cuanto pagan al hombre que hace las traducciones, pero ya os digo que para la velocidad a la que traduce hay pocas quejas. Vaya, mañana mismo le quitan el trabajo a la Pícara.

Eso sí, habrá que ver como se le da el From lost to the river...

lunes, 10 de noviembre de 2008

lasaña con restos

Creo que ya lo he dicho por aquí pero lo repito "por si acas". A mi, lo de aprovechar los alimentos que están a punto de morir en la nevera es una cosa que me da mucha alegría y me deja un buen humor para el resto del día que a algunos les parece sorprendente. Los restos son una cosa que siempre hacen bulto en la nevera o en los armarios de la cocina y que parece que estás guardando para nada. Nada, nada. Nada más lejos de la realidad. Muchas veces te salvan la vida, la vida gastronómica. Ese paquete de arroz al que no le queda ni un puñado para alegrar unas lentejas; ese culín de sopa que te entona en una fría madrugada; ese pimiento morrón abandonado en una lata en el frigo que colorea una triste tortilla francesa. Hay gente (algunos de mi familia) que no soportan los restos pero a mí me encantan. Además hay una máxima en mi cocina (qué eufemismo, lo de la cocina) que me gusta cumplir a rajatabla: LA COMIDA NO SE TIRA. Con la comida siempre se puede hacer un apaño, lo último es tirarla.

Ayer se me ocurrió hacer lasaña, que hacía mucho tiempo que no cocinaba. Más que nada porque en verano le tengo alergia al horno, pues aunque sea pequeñico desprende unas calorías que hasta se quejan los armarios, y en verano ya sudamos bastante. Así que lo tenía abandonado desde hace meses. Después de imaginarme la lasaña gratinada saliendo del horno -mientras mis jugos gástricos saltaban de alegría- me di cuenta de que sólo me quedaban dos placas por un lado y cuatro por otro, cada una de su padre y de su madre, y dos invitados en camino para comer. Sin embargo siempre hay sitio para el ingenio en esta minicocina y al final me salió un plato muy apañao. Que se lo pregunten a los dos barbudos fatigados que se la metieron entre pecho y espalda.


Ingredientes:
- Placas de lasaña (de distintos colores y procedencias)
- Espinacas
- Ajo
- Pollo
- Cerveza
- Especias (orégano, mejorana, nuez moscada)
- Tomates maduros
- Albahaca
- Queso
- Aceite y sal



Elaboración:
Las placas de lasaña se cuecen como pone en el paquete y como en cada uno ponía una cosa las tuve que cocer por separado. Dos de las susodichas eran de espinacas y precocidas, de esas que no hace falta hervir, pero después de dos sonoros fracasos en ocasiones pasadas, donde después de haber salido del horno la pasta estaba dura como una regañá, ayer decidí que las escaldaba un poco.

Para el relleno, se ponen a freír en un chorro de aceite de oliva, un par de ajos (hay que pelarlos que ayer se me olvidó, y ese fue mi pequeño fracaso), pollo troceado, orégano y mejorana. El pollo era parte de una pechuga abandonada a su suerte en el congelador desde hace no sé cuánto y trozos recuperados de un muslo que previamente había bailado en caldo para darle saborcete a una sopa. Cuando la pechuga se hace un poco se añade un chorrito de cerveza. El típico culo que queda de la litrona, porque en casa la cerveza va por litros y a veces cuesta apurarla. Lo recomiendo fervientemente, cuando queden restos de cerveza, no la tiréis que a la carne o a las verduras les va de maravilla. Cuando se evapora el líquido queda una salsa espesa, entonces echamos las espinacas. Eran de bote, así que ya estaban cocidas, pero podían ser frescas igual. Ahora se aliña con nuez moscada, sal y un poco de mantequilla. Cuando la mezcla haya perdido el agua de las espinacas retiramos del fuego.

Por otro lado, batimos unos cuantos tomates maduros con un puñado de albahaca y sal, probando para no pasarnos con el cloruro sódico (esto es para el doctor quimicefa). Si no tenemos albahaca ni tomates... a lo mejor encontramos por ahí un bote de tomate frito de esos del Tesco o Metadona, que también van muy bien. Con un poco de suerte la Loca de la Baguette ha hecho salsa de tomate casera (suprema) y tenemos un bote sonriente en la nevera.

Mientras el horno se precalienta a 180ºC montamos la lasaña. En una fuente se echa un poco de la salsa de tomate, sólo para cubrir el fondo. Encima una capa de pasta intentando cubrir todos los huecos. Mi fuente es ovalada y tengo que hacer recortables con la pasta, muy creativo. Encima una capa de relleno de espinacas y pollo. Encima otra capa de pasta... Encima otra capa de relleno... Encima otra de pasta (¿quién no ha hecho esto alguna vez?). Echamos el resto de la salsa de tomate por encima cubriendo cada centímetro de pasta (esto no hay que cumplirlo a rajatabla). Por último espolvoreamos con queso parmesano rayado. Yo tenía también un resto de queso de bola que estaba pidiendo clemencia así que cayó también a la fuente y el queso de bola queda estupendo gratinado. Se mete todo en el horno y se deja hasta que se dore el queso. Después todo consiste en comer sin mucha ansia pues sale bien caliente.

lunes, 3 de noviembre de 2008

los japos en granada

Resulta que se ha liado una polémica en internet sobre los auténticos bares-restaurantes japoneses de Granada. Hay una página que se llama salir o algo así donde puedes dejar tu opinión sobre los lugares para salir de tu ciudad. Parece ser que el Wok, Yamato y Kirin son todos del mismo dueño que es un chino que se hace pasar por japonés y como aquí no entendemos, pues nos la meten doblada. Me imagino a los cocineros de estos restaurantes disfrazandose de japos todas las mañanas para ir a trabajar. Yo me cruzo muchas mañanas con la señora mayor que regenta el Yamato y desde que me enteré de que es china "le pongo una miradita y hago un ruidito" para que sepa que la he descubierto. También se disfraza de japo el dueño del Ichiban, otro bar de tapas, ya que según cuentan en la red, su familia tiene un chino tipo "tienda de los chinos" en la zona centro. Así que también le han descubierto...

Luego está el cocinero del Potemkin, que sí es japonés auténtico pero vaya... algo malo tenían que tener... Resulta que éstos preparan la comida en casa y luego la llevan en tupper y claro, como venga sanidad y toda la hostia pues les van a meter un paquete... (al Cebollas no). Y después está el auténtico y único japo de granada, el WakameSushiBar, que es único que tiene un cocinero con nombre y apellidos japoneses de verdad, de la escuela no-sé-como de Tokio. De éste hay un seguidor en internet que se come a quien le discuta que no es el mejor bar japo de Graná. Por último, ahora han abierto otro bar de tapas cerca de la estación de tren, el Made in Tokyo, que lo llevan una pareja mixta de japo-granaíno, certificados.

Este culebrón (y otros más, porque cada bar tiene su pequeña polémica) se puede seguir por internet. Además se dan lecciones sobre cuánto wasabi hay que ponerle a makisushi y cómo se escriben correctamente los nombres de los diferentes alimentos...

martes, 28 de octubre de 2008

empacho de setas

Nos pudo el ansia micóloga. Nos dejamos arrastrar por la avaricia, por el entusiasmo de encontrar nuevos ejemplares, por la abundancia de variedades... Champiñones gigantes, níscalos brillantes, pie azul, negrillas, boletos sospechosos, senderuelas solitarias, cuescos de lobo... Volvimos a casa con dos cajas de setas, más las que dejamos en el pueblo para vender. A las 10 de la noche del domingo (que eran las 11) nos vimos delante de tan espectacular surtido y nos dispusimos a limpiarlas y cocinarlas para no dejarlas que murieran. Hay que tener en cuenta que antes de llegar aquí ya llevábamos un día de lo más completito. Excursión con recogida de setas durante la mañana, madrugando en mi caso por séptimo día consecutivo; asistencia a las Jornadas Gastronómicas del Marquesado donde para pillar un plato de comida (pagado) tenías que aguantar los empujones de las señoras con los codos más afilados; entrenamiento del equipo lila, donde mi hermano -como entrenador de día- no escatimó energías para con nosotros e hizo oídos sordos a las quejas por cansancio de algunos de los participantes; cervezas en el bar Po... (no cansa pero adormila).

Así nos pusimos manos a las setas, y después de ensuciar todos los cacharros de la minicocina y parte del extranjero, a eso de las doce (que era la una) tuvimos preparado... una crema de champiñones, ensalada de lo mismo y dos platos más de setas. No teníamos bastante con eso, así que nos comimos parte de lo guisado y pasamos una mala noche que no se la deseo a nadie. Toda la noche con pesadillas donde aparecían miles de setas para ser limpiadas. Ayer no podía ni acordarme de su olor y creo que van a ir a congelador para no verlas en un par de semanas, por lo menos.


La ensalada de champiñones estaba buenísima y si quiere B, que es el padre de la criatura, que lo publique algún día, que yo no tengo los derechos y luego me manda a la SGAE (que hoy me he enterado que es muy transparente en sus cuentas, y yo sin saberlo).

Lo de vender las setas es deporte nacional en el pueblo de mis ancestros y el que quiera participar se puede venir algún día. Hay que agachar el lomo pero se pueden sacar algunos eurillos. Se venden los níscalos a un señor que viene de Valencia y aunque ahora están muy baratitos luego seguro que suben. Cuando se nos pase el empacho estamos dispuestos a volver.

jueves, 23 de octubre de 2008

Albóndigas con crema de champiñones y mermelada de cosa rica

En realidad este plato tiene inspiración en algo que probé este verano en Madrid. Tras una visita al IKEA, Alicia apareció con un invento sueco muy apañado. La idea consistía en unas albóndigas, una crema de champiñones y una mermelada de arándanos o similar. Vaya, cualquier espabilado lo habría adivinado ya por el título. Eso sí, al ser del IKEA te lo tenías que hacer tu mismo, pero venía todo a medio preparar, como si fuese una estantería. Así que me dije, acuérdate de ésta, Maculi, que lo vamos a probar en casa.

Vamos a dividir esta receta en varias partes: i) las almóndigas, y que no me venga nadie con que las de su madre o su padre son mejores, que ya lo sabemos; ii) la crema de champiñones, toda la vida comiendo champiñones y nunca había hecho esto, que rico; iii) un puré de patatas, pero nada del sobre instantáneo hombre, uno de verdad, que se tarda igual de poco y sabe mucho mejor.

Almóndiguillas:
Batimos un huevo en un bol y añadimos la carne picada (como medio kilo), sal y pimienta. A partir de aquí hay mil maneras y todas salen bien: yo le añadí unas pasas, una cucharadita de pimentón, un par de dientes de ajo picados y pan duro remojado en leche. Lo dejamos, si puede ser, como una hora para que la mezcla tome sabor. Y luego nada, hacemos unas pelotitas con forma de almondiguilla, las pasamos por harina y la freímos en aceite de oliva. Si la masa tiene demasiado líquido podemos añadir un poco de harina, pero cuanto más jugosete esté la mezcla más rico estará todo.

Crema de champiñones
Agarramos una bandeja de champiñones y los picamos finitos. Aquí le puse unos que son algo más oscuros y tienen más sabor (chesnut mushrooms les dicen), pero los de toda la vida vienen perfectos. También picamos finito una cebolla. En un cazo sofreímos la cebolla y ponemos como un vaso, vaso y medio de agua o vino blanco, sal, pimienta y nuez moscada. Añadimos los champiñones y dejamos que se cueza unos veinte minutos a fuego suave, con líquido suficiente para que en todo momento cubran los champiñones. Cuando esté listo le añadimos un bote de nata de los de toda la vida y lo dejamos unos minutos más, removiendo y vigilando que no hierva. Para terminar, pasamos todo por la batidora y lo devolvemos al fuego. Añadimos las albóndigas de más arriba y lo dejamos a fuego muy suave como 15 minutos. La crema debe ser consistente, pero líquida, así que cuidado con la nata que cada una es de su padre y de su madre. Y ya sabéis, si está muy líquida, una cucharadita de harina de maiz (o de trigo si no hay otra). Si está muy espeso, aguita, vino, nata, leche, whatever, ¡improvisa hombre!

Puré de patatas
Lo dicho, toda la vida comiendo puré de patatas de sobre cuando el de verdad está cojonudo. Cosas de la publicidad. Versión muy sencilla, pero por ahí podemos encontrar mil recetas. Y hay que ver como son las cosas, los guiris nos sacan ventaja con este tema.

Ponemos una olla con agua a calentar y mientras tanto pelamos y cortamos las patatas en dados de unos 2 cm. Y nada, cuando las patatas estén cocidas (tras echarlas a la olla, claro hombre), las escurrimos, las metemos de nuevo en la olla, agarramos el mash potatoes y a meterle caña. Chorrete de aceite o mantequilla (está más rico pero es menos sano), sal, pimienta. ¡Siempre a tope!

Y con esto está todo: el puré con la crema y las albóndigas queda estupendo. ¿Y la mermelada de cosa rica? Pues este es el truqui, cuando esté ya todo servido se pone un poquito de mermelada acompañando en el borde del plato (ahí ya vuestras habilidades decoracioniles) ¿Pero qué es la cosa rica? Pues algo en plan arándanos, moras, cualquier cosa que suene a norteño y fruta silvestre le va a quedar estupendo. Así que ale, ¡a mojar y chuparse los dedos! ¡Tiembla IKEA, a la próxima nos atrevemos con las estanterías!

jueves, 16 de octubre de 2008

tomarse una caña

Tengo una amiga del curro que si le preguntas "¿cuándo nos tomamos una caña?" siempre te responde "Una nunca", ante la imposibilidad de consumir sólo una caña cuando salimos los viernes de trabajar. Esto ya no tiene más comentario, así que queda como anécdota al margen.

Por otro lado quería comentar lo de tirar la cerveza. No al suelo o por encima de la peña cuando ya el alcohol te llega al cuello sino echarla en un vaso. Esto de tirar la caña es una cosa en la que yo no me había fijado hasta que fui a Madrid. Allí la cerveza tiene una espuma que parece "sólida" y se mantiene en el vaso casi hasta que te la terminas. Aquí la cerveza no tiene espuma... parece "meao". Por su puesto en Edinbra también tiran la cerveza de puta madre y además te la ponen, no en cañitas de 20cl sino en pintas, casi medio litrazo de cervezaca del tirón. Y tienen diez cervezas diferentes en el mismo bar, eso se agradece.

Hablando de bares... el Bella Kurva tiene cerveza Mahou, pero no la saben tirar. Las cañas a 1'60€, así que no entra en el grupo de cervezas baratis... Pero tiene unas tapillas muy ricas, unas sillas super altas y una barra más grande (¡!).

Otro bar al que fuimos a parar, más que nada porque a mí se me calienta el hocico y no puedo tomarme sólo una, es el Potemkin. Este sí tiene las cañas a 1'50€, de Estrella Levante. Lo mejor son las tapas. Nos pusieron Rollos Maculi! No sé yo qué contactos tiene el doctor pero sus especialidades ya han llegado a los bares más conocidos de Granada.