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sábado, 22 de octubre de 2011

viernes, 18 de marzo de 2011

miércoles, 20 de mayo de 2009

nohay festival realejo



La segunda edición del Nohay Festival, Concurso Internacional de Tapas Interbarrios, tuvo lugar en la sede del Realejo, el pásado domingo 17 de mayo. El festival culinario discurrió durante una soleada jornada, donde el buen hacer de los participantes hizo que la convocatoria fuera todo un éxito.


Keith Moon ultimando los detalles de "delicias electric lady land"


Tres asistentes, que habían participado muy activamente en las celebraciones beodas de una boda el día anterior al evento, acudieron con las capacidades culinarias muy mermadas. Sin embargo esto no impidio que una de ellas, Cookileysis, consiguiera un digno cuarto puesto en la clasificación final, que más adelante pasaremos a detallar. Dichas celebraciones tampoco impidieron que Sr. Don Risa llegara tres horas tarde con un helado recien comprado en un establecimiento comerciar de esta ciudad.


El Festival comenzó con la cata por parte de los asistentes de los dos aperitivos que se presentaban a concurso: el "Bloody Mary Lets Get it On" y el "Estoy en el Edén, por favor, que me den... más" presentados con gran arte y simpatía por Keith Moon y CheffQ3 respectivamente. Hay que destacar la campaña de acoso y derribo llevada a cabo por Ferran Adriá Jr contra el "Bloody Mary Lets Get it On" de Keith Moon, cocktail que provocó no pocos enfrentamientos entre los detractores y admiradores del mismo. En su favor hay que decir que a los varios resacosos los dejó como nuevos en un par de tragos. Más unanimidad hubo con "Estoy en el Edén..." refresco bien conocido del carismático CheffQ3, aunque no por ello menos elogiado.




El mismísimo Ferran Adriá Jr. acudió al Nohay Festival con un montadito "Sobras del Realejo con aire y nada más con espuma de lo que pille" que no estaba nada mal, aunque corría el rumor de que se adquirió -como suele ser habitual en la alimentación diaria de este personaje- en una conocida casa de comidas preparadas sito en la calle Molinos y que regenta una simpática parejas de rusos -personas que provienen de Rusia-. La polémica estaba servida.




La hasta ahora perdedora del Nohay Festival, celebrado el año pasado en la sede de Marañas, la cocinera Golondrina, sorprendió a todos con unos "Rodillos manzanieros a lo lolailo" que la alejaron muy mucho de las últimas posiciones y pusieron de manifiesto la evolución ascendente que ha seguido esta grandísima cocinera en el último año. Ella lo celebró brindando numerosas veces con "Estoy en el Edén...".




Alguno de los participantes no fué a boda, bautizo o comunión la víspera del concurso pero eso no impidió que se acostara cuando el sol le daba en el lugar de la colleja y después de haber retrasado el sueño elaborando la tapa "Pechugas de pollo rellenas de...". Así, los palillos quedaron enterrados en las pechugas y hubo que poner algún cartelito para no terminar en urgencias.




La chef Julieta Croqueta, una servidora, tuvo algunos imprevistos de última hora con "corazón tan negro" -que se le desbordó por todo el horno- y no pudo preparar la participación virtual del chef Maculi. Pide disculpas públicamente. Sin embargo la citada tapa, o postre, consiguió el tercer puesto en la clasificación final, para alegría de la cocinera.


La anfitriona del evento, Kitchen Pecadooora, tuvo problemillas con la química de los alimentos y los cambios de color cuando éstos se exponen a altas temperaturas. Pero aunque las "Violetas verdes" no eran del todo violetas ni del todo verdes y a pesar de su aspecto espachurrado, consiguieron un sabor exquisito que encantó a todos los comensales y que alzaron a la simpática cocinera con el merecidísimo segundo puesto.


Sin embargo el primer puesto, y sorpresa de última hora, (y no hay fotos, oye!) fue para "Salvavidas", un exquisito sorbete de fruta y helado que elaboró Colette Baguette in extremis, puesto que alguno de los ingredientes habian quedado olvidados en un lugar de Cartuja de cuyo nombre no quiero acordarme. Hubo casi unanimidad en que la tapa era excelente y permitió a la actual ganadora recibir el premio de ella misma. O sea, que revalidó el título. Sin embargo la chef quiso dejar en propiedad el gorro de ganadora a la anfitriona y segundo puesto Kitchen Pecadooora que disfrutará de él hasta la próxima edición del Nohay Festival.




Por último hay que destacar la participación de "Desconocido/a" que se quedó con el último puesto en el ranking, cuyo chef Costas Poporras elaboró con toda la urgencia que le permitió un fin de semana ocupado en visitas y estudio. El anterior farolillo rojo, Golondrina, entregó con gran regocijo y satisfacción el tradicional bote de mermelada caducada que recibe el perdedor, y que debe mantener a buen recaudo hasta la próxima edición. Además la ganadora, Colette Baguette, pudo azotar en el trasero con el premio en metálico recibido -0,90 € de pala de madera- al peor valorado, para que en la próxima edición se esmere un poco más.


La clasificación de los cinco primeros queda así:

1. "Salvavidas" de Colette Baguette
2. "Violetas verdes" de Kitchen Pecadooora
3. "Corazón tan negro" de Julieta Croqueta
4. "No photograpy please" de Cookileysis y "Estoy en el eden que me den... más" de CheffQ3
5. "Lo verde es un rollo" de Julieta Croqueta , "Rodillos manzanieros a lo lolailo" de Golondrina y "Así en el cielo como en la tierra" de Colette Baguette
...

Última posición "Desconocido/a" de Costas Poporras

(pueden ustedes protestar lo que quieran porque lo he escrito de memoria)


Próximamente se publicaran las recetas de los platos participantes para que ustedes puedan disfrutar de tan ricos alimentos.

jueves, 26 de marzo de 2009

fideua en el cementerio

Ya no sé que hacer para poner más interesante el blog. Yo no soy nada de películas de terror pero el nombre me parece tan sugerente... El sábado pasado estuvimos comiendo fideua en casa de Inmica, que vive en Cementerio de Santa Escolástica, por eso llamamos a esta comilona Fideua en el Cementerio.

Los presentes (y los que se comieron los restos) pueden decir que me salió buenísima, aunque no me pone nada cocinar para tanta gente. La fideua no es complicada cuando es para pocos, pero estábamos 13 y varios gatos, así que le tuve que echar ganas de sobra, a parte de pescado. Cuando cocinas para muchos al principio empiezas con ganas pero llega un momento en que dices "ya estoy harta" y necesitas que todo se termine. Menos mal que este momento llegó casi al final.

La fideua me la enseñó mi primo David de Barcelona, que es la mar de apañao en la cocina. Yo la hago como él me la enseñó una vez, pero para esto es como para la paella, hay tantas como cocineros. Lo de utilizar el fideo más fino de lo que suele ser habitual me gusta de esta receta porque así se aprecia más el sabor del pescado.

Ingredientes:
- Fideos del nº2 (ni más finos ni más gordos)
- Cebollas (cuatro grandes)
- Caldo de verduras
- Una sepia o dos calamares
- Gambas (medio kilo)
- Mejillones (un kilo)
- Almejas (300 gr)
- Ali-oli


Elaboración:
Se pelan y se pican las cebollas -no demasiado pequeñas- y se sofríen en una sartén con un poco de aceite de oliva. La receta "original" dice que una cebolla por persona pero a mí me parece demasiado, así que le pongo media si somos pocos y a ojímetro cuando hay muchos. Se debe pochar a fuego lento, hasta que quede transparente, y mientras tanto vamos cocinando el pescado.

Ponemos en una cazuela los mejillones (ahora los hay buenísimos) con dos dedos de agua a fuego fuerte, hasta que se abran. Después los separamos de la concha y colamos el agua de los mejillones. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, hacemos las gambas vuelta y vuelta. Las sacamos y las dejamos enfríar un poco, lo justo para poder pelarlas sin quemarnos (que es cuando pillamos la gamba y no gritamos). Después se abren las almejas, echándolas en la misma sartén con un poco de aceite. A continuación sofreímos la sepia, que hemos cortado previamente en trocitos, hasta que suelte el agua.

Las cáscaras y las cabezas de las gambas se trituran con la batidora. La pasta naranja que resulta se cuela con un poco del agua de los mejillones y se echa a la sartén de la cebolla, junto con las gambas peladas, la sepia, los mejillones y las almejas. Se remueve todo con mucho cuidado y ya tenemos el acompañamiento de los fideos.

Por un lado calentamos el caldo de verdura en una olla hasta que hierva. Utilizamos una paella para hacer la fideua. Si no tenemos paella, podemos utilizar una cacerola de fondo ancho y poca altura. Echamos un poco de aceite de oliva -no mucho, como dos cucharadas- y a continuación los fideos para rehogarlos un poco. Cuando empiecen a pillar un color dorado añadimos el "acompañamiento" sin ningún miramiento, el caldo caliente de verdura y mezclamos con una pala de gran envergadura. En 10 minutos lo tenemos cocinado, retiramos del fuego y servimos con cuidado. (Es que me acabo de acordar que mi hermano nos ha mandado rimar todo el rato para practicar un estilo de una cosa que jugamos los jueves, que por cierto nuestro equipo es el último).

Lo mejor es acompañarla de ali-oli, una mayonesa con ajo por la que te multan los polis. Como Inmica tiene porra, la hizo con la gorra. Al principio puede parecer un poco fuerte aunque con la fideua queda de muerte. Nosotros nos chupamos los dedos, y con la sangría del Blete nos pusimos un poco pedo.




La señora anfitriona se curró una ensalada de frutas, que de lo buena que estaba creo alguna disputa. También había bichos a la plancha: langostinos, chipirones y navajas sin revancha. Otro día repetimos, a ver si tenemos suerte y nos la hace mi primo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

lila international dinner

Los Lilas estuvimos el martes de celebración. Emulando a las mejores empresas, que en estos días se van de comilona con la excusa de que es Navidad, los "peores" improvisadores de la Liga de Granada hicimos una fiesta gastronómica por todo lo alto. En realidad estuvimos chez moi y cada uno de nosotros colaboró con un plato especial de la cocina internacional. Había tanto y de todo que hubieramos necesitado veinte horas para comer.




Rúa se vino tempranito porque necesitaba mucho tiempo para preparar una auténtica ciber empanada gallega. Que nadie se asuste por lo de ciber pues, aunque en el subconsciente del gallego estaba la voz de su abuela dando consejos, hay veces que una ayudita no viene mal. Jarbo se peleaba con las pechugas de pollo y el mole. Y una servidora intentaba calcular si 300 gr de arroz serían suficientes para que todo el mundo pudiera probar un poco de sushi. Sacamos una botella de Somontano que había por allí y antes de que dieran las nueve, yo ya no distinguía cual era el lado brillante del alga nori.




Los problemas siempre surgen en una minicocina con al menos cinco personas intentando elaborar algo riqui. Pero todo se soluciona si se respentan unos turnos para el horno y se dispone de improvisadas mesas supletorias. La empanada, aunque salió del ciberespacio, estaba superior. Digo yo que algo tendrá que ver la media hora de reloj que el señor vigués estuvo amasando. Llevaba nombre y todo: Lila TE (Lila Tema Empanada), pero un joven ansioso, con nombre de una cosa que se le unta a las tostadas, se comió la mitad de la L antes de que llegara a la mesa.




María acudió con unos crêpes divinos, para acallar a las víboras que aun le echan en cara su sopa de sobre del último NoHay Festival. El tremendo éxito de su plato la puso muy contenta...




La pequeña Inmica nos volvió a deleitar con unas empanadillas criollas de lujo. Rellenas de queso y albahaca, con miel por encima. Mmmm!




También había pollo a la Pantoja, que se encargó de traer Mademoiselle Baguette. Sólo con eso hubiéramos cenado. También nos destacamos por ser unos exagerados a la hora de calcular. A mí, después de mucho deliberar, me parecieron pocos 300gr de arroz y eché 400gr, así que no tenía luego suficientes superficies de madera para que se enfriara la cosa. Cuando ya todo el mundo estaba a punto de reventar, sale el Bletazo con un plato que no se lo salta un galgo. Tiramisú de producción casera, que se llevó las mayores alabanzas, y del que, a pesar de la cantidad de comida ingerida previamente, no dejamos ni una pizca.




Crêpes, sushi, empanada gallega, tacos de pollo al mole, empanadillas criollas, pollo a la Pantoja, tiramisú, magdalenas de chocolate, algo de vino y mucha cerveza. Fue una celebración por todo lo alto. Los lilas nos destacamos por improvisarlo todo y como no hablamos antes de vernos, hubo dos platos de pollo, dos de enrollar, dos de empanada... The Lila Way of Life...


Para terminar nos enganchamos un concierto de Queen que tenía Rúa por ahí y no pudimos resistir la tentación de montar en un momento un altarcito al gran Freddy, persona humana que tenemos en gran estima y de la cual, los improvisadores de Granada, tenemos mucho que aprender.